Todos necesitamos de los momentos de desconexión de la vida rutinaria y de la evasión a los espacios del ocio y la cultura cuando los sucesos graves nos abruman. La XXIII Edición de la Bajada de la Virgen del Pino, prevista para el año 2021 y aplazada al siguiente por la pandemia del Covid 19, es la gran noticia del verano, el regalo de tradición, arte y cultura que nos devuelve la alegría en plenitud y nos hace reconocernos como pueblo.

Entre el 20 de agosto, la fecha de su Bajada, y el 4 de septiembre, el día de su retorno, la Ciudad de El Paso rinde un homenaje de piedad a Nuestra Señora del Pino, con las romería más alegre y colorista que se conoce y, a la vez, presenta un programa de actos, con participación de barrios y colectivos que revelan la vena cultural mostrada por los pasenses desde siempre.

Al igual que la historia y la leyenda, la fe y el arte unidos se ponen al servicio de la dulce Madre de Dios, que se descubrió en los albores de la historia europea en el primer camino de la isla, el paso de las dos bandas insulares, con un pino viejo y colosal como retablo y el pueblo fiel por testigo y celoso guardián del milagro.

Por causas conocidas, esta Bajada será como todas, en cuanto a brillantez y concurrencia y, también, distinta por el protagonismo de todos los vecinos, unidos en asociaciones y barrios, responsables de distintos números del programa; primará el espíritu piadoso que la motiva y la cohesión popular en el trabajo y el ocio, en la lucha y el impulso de progreso.

Lo más importante para hacer en esta fiesta es divertirse del modo más sano, fomentar el fervor a nuestra Virgen del Pino y el espíritu solidario probado en los tiempos difíciles, trabajar desde que acabe para la próxima edición y permanecer unidos en las ilusiones y las metas.

 

 

Irinova Hernández Toledo

Concejala de Cultura y Fiestas