Utilizando la técnica de fotomontaje y posterior edición, se ha creado la imagen en la que un romero sujeta junto a su corazón una estampa de La Virgen del Pino. Este gesto, no menos que cariñoso y amable, es símbolo del amor hacia la Madre que cada tres años baja a su ciudad portada a hombros en romería.

La figura protagonista del romero ataviado con su ropa tradicional canaria hace referencia, no solo al acto en sí de la romería, sino al momento de poder volver a vestirse todos los palmeros con la ropa tradicional y salir a acompañar a La Virgen en su bajada con mucha ilusión después de años de incertidumbre.

En la composición topográfica se hace presente el concepto de “bajada” mediante dos de los iconos de la ciudad de El Paso: El Pino de La Virgen y la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de Bonanza.

El resultado mantiene un esquema compositivo agradable a la vista, armonizando con unas paletas cromáticas sustentadas en tres colores que marcan el cartel, además de otros elementos gráficos que dan la posibilidad de manera conjunta de dar imagen a la fiesta.